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jueves, 19 de julio de 2018

ENSALADA DE PIMIENTOS, ATÚN Y ANCHOAS.



Una rica ensalada fría con solo cuatro ingredientes -pimientos asados, atún, anchoas y cebolla tierna- pero llena de sabor. 

Si es que a veces lo más sencillo y tradicional es lo más rico.

Resulta ideal cuando no quieres cocinar y, gracias al atún y a las anchoas, te aseguras una buena fuente de proteínas, de Omega 3 y de calcio. 

Para mi lo fundamental es  la calidad de los pimientos, yo los escojo asados a la leña, dulces y jugosos. Podéis asarlos vosotros mismos, pero el mercado nos ofrece pimientos asados de excelente calidad (como los que veis en la fotos) así que personalmente, no me merece la pena encender el horno.




Aliño la ensalada con aceite hipocalórico Ordesa, vinagre de Módena y un pelín de sal (no mucha que las anchoas y el atún ya son salados).

Lo cierto es que no noto la diferencia entre esta vinagreta y una tradicional hecha con aceite de Oliva, supongo que el sabor de los ingredientes es tan potente que todos juntos anulan al insípido sabor del aceite hipocalorico y solo deja la sensación de Umami en la boca.



Por si alguien no lo sabe, el UMAMI es el quinto sabor (hasta ahora solo diferenciábamos entre salado, dulce, amargo y ácido) pues resulta que el Umami es el sabor sabroso, profundo e intenso de muchos alimentos, un sabor imprescindible para hacer las dietas más agradables.


TRUCOS:

  • Escurrid bien las anchoas con papel de cocina y podréis comerlas sin problemas.
  • Si para vosotros la cebolla cruda es demasiado fuerte, una vez troceada, dejadla sumergida en agua unos minutos.
  • Esta ensalada está mucho más sabrosa, si la dejamos reposar antes de degustarla.





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jueves, 1 de febrero de 2018

ARROZ CALDOSO CON POLLO (KONJAC)



Os presento un "arroz" para comer con cuchara, fácil, rápido y calentito.

Obviamente no se trata de un arroz de verdad: este plato esta hecho con arroz Konjac, totalmente apto para la dieta y que, yo que no soy amante de los tallarines ni de los spaguetti Konjac, tiene un gusto y una textura más que aceptables.

La receta es bien fácil y aunque lleva cebolla, puede ser consumida en  PP, puesto que con una cebolla tendremos para cuatro raciones, con lo cual estamos usando la cebolla como condimento y no como ingrediente principal del plato. De todas maneras si prefieres hacer un PP sin nada de verdura, puedes dejar este plato para los días de PV.


Ahora si, la receta:

Sofreímos una cebolla cortada a cubitos, como no ponemos nada de aceite, si vemos que se nos quema o pega vamos añadiendo unas gotitas de agua a la cazuela a medida que lo vayamos necesitando.




Una vez que tenemos la cebolla caramelizada, le añadimos una pechuga de pollo también cortada en daditos.





Rehogamos la cebolla junto con el pollo hasta que este se dore; no es necesario que el pollo se cocine completamente, simplemente lo sellamos y hacemos que coja un bonito color dorado.





Es el turno ahora de añadir caldo de pollo (podéis echar agua pero no tendrá tanto sabor).

Para que la salsa espese, podéis diluir una cucharada de maizena en el caldo de pollo -la maizena se diluye siempre en frío para que no haga grumos-. Si prefieres no añadir tolerados como en mi caso, puedes engordar la salsa con un producto que aún estoy descubriendo, la goma xantana.

¿Qué es la goma xantana? La goma xantana es un espesante que añade consistencia a los líquidos, se usa en frío o en caliente y ojo, para que funcione hay que diluirlo con turmix:  batir la goma a gran velocidad es lo que hace que esta actúe. 

En la foto veis mi caldo de pollo ya engordado con la goma xantana, claro, si hiciéramos este plato con arroz normal, no nos haría falta ni maizena ni goma xantana ,ya que el almidón del arroz espesaría la salsa;  al usar arroz Konjac, tenemos que valernos de este truco.




Lavamos y requetelavamos el arroz Konjac para quitarle su peculiar olor y los añadimos al guiso (he usado dos paquetes ya que como os he comentado he hecho cuatro raciones)





Dejamos que hierva unos minutos para que se intregren los sabores y se acabe de cocinar el pollo. Si en vez de goma xantana habéis usado maizena, tenéis que llevarlo a ebullición además el tiempo necesario para que el guiso espese.

Durante la cocción la cebolla habrá quedado disuelta, así que no os la encontrareis en el plato.





Listo para emplatar, a mi me gusta tomarlo con cebollino por encima, pero eso ya va a gustos.




Bon appétit!

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miércoles, 26 de abril de 2017

ALCACHOFAS ASADAS (MICROONDAS)




No suelo cocinar en microondas y es que aparte de para descongelar y calentar, la cocina en microondas no suele ser lo habitual en la mayoría de las casas, la textura de los alimentos no suele ser del gusto de casi nadie (exceptuando algún pescado).

Estas alcachofas son la excepción que confirma la regla: quedan buenísimas cocinadas en el microondas y si no fuera porque no tienen el chamuscadito propio de las brasas, nadie diría que no están cocinadas en ellas o en un horno convencional.

¿Cómo las descubrí? Un día, un buen amigo me invitó a comer a su casa y acompañando a un estupendo salmón,  sirvió unas magnificas alcachofas. Cuando acabé con la mía,  mi buen amigo me preguntó si quería otra, le dije que vale, pensando que ya las tenía hechas y cuando me contestó, de acuerdo, ahora mismo te la preparo le dije, -no, no, ahora poner a precalentar el horno y cocinarlas por 45 minutos es de locos, estaré con las alcachofas mientras todo el mundo está ya con el café. Mi buen amigo con una sonrisa de oreja a oreja me contesto -te las hago en cinco minutos al microondas.
En serio esas alcachofas tan buenas eran al microondas? Pues si, lo eran.

La receta no tiene ningún misterio así que más que receta es un truco ;-)



Quitamos las hojas exteriores  y el tallo de las alcachofas, las lavamos y salpimentamos; si no hacéis dieta, añadid también un buen chorreón de aceite por dentro.




Ponemos las alcachofas en el micro unos ocho minutos (yo lo hago en dos tandas de 5 y 3 minutos y añado tiempo si es necesario).

Y ya están listas.



Suelo servirlas acompañadas de una vinagreta compuesta de aceite acalórico Ordesa, vinagre, tomillo y pimentón, pero como podéis imaginar, esta vinagreta admite tantas variantes como vosotros queráis.

Estas alcachofas se comen con las manos: Deshojamos las hojas, las mojamos en la vinagreta y mordemos la parte blanca, la cercana a la base, cuanto más adentro de la alcachofa lleguemos, más podremos comer.

Es una comida entretenida, así que es ideal para picar mientras vemos una peli, el Sálvame de Luxe o un partido de fútbol.

Tip: Si os gustan los sabores fuertes, puedes espolvorear un poco de ajo en polvo antes de meterlas al micro.

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sábado, 9 de julio de 2016

TRUCO: CÓMO OSCURECER UNA SALSA





Os quiero enseñar un truco que he usado desde siempre para oscurecer las salsas, caldos o jugos.


Una salsa oscura suele ser mucho más apetitosa a la vista ya que recuerda a un concentrado de carne de esos que llevan horas y horas reduciendo a fuego lento.


Por otro lado, si trituramos o pasamos por el chino una salsa que tenga mucha cebolla o zanahoria,  el resultado suele ser de un color parduzco o anaranjado más semejante a la papilla de un bebé que a un plato de restaurante.


El truco es facilísimo, simplemente hay que añadir café soluble hasta que obtengamos el color deseado, no os preocupéis por el sabor, no se nota, si acaso potencia el sabor de la salsa pero en absoluto sabe a café.


Yo pongo café descafeinado porque así puede tomar la salsa cualquier miembro de la familia.


Para mostraros el truco, he usado un jugo sencillo y suave de huesos de pollo, cebolla y verduras que he dejado reducir, he colado y he oscurecido. 




¿A que oscurito resulta mucho más apetecible?





miércoles, 8 de junio de 2016

SALSA DE POLLO - CONCENTRADO DE POLLO - EXTRACTO



Si os acordáis el otro día hice un delicioso pollo asado (podéis ver la receta aquí), y aunque os dije que ni se os ocurriera probar la salsa tan rica y tan deliciosa que queda en la bandeja tras asar el pollo ya que está repleta de grasas, también os dije que no la tirarais, ya que si la desgrasamos puede ser totalmente apta para la dieta.

Es proceso es muy fácil, solo se trata de recoger en un tupper el liquido resultante del asado de pollo.




Como todos sabemos, el aceite flota en el agua debido a que tiene menos densidad que esta, así que gracias a esta reacción molecular, las grasas del asado se concentrarán en la superficie del recipiente.


Tapamos el recipiente y lo dejamos en la nevera toda la noche.





Al día siguiente, simplemente tendremos que retirar la capa de grasa que habrá solidificado y ya tendremos un delicioso concentrado de pollo, con todo el sabor de un rico asado pero sin grasa.






Este concentrado podemos utilizarlo para salsear una triste pechuga a la plancha y levantar su sabor de inmediato, para realzar una salsa o para animar un consomé, incluso mezclado con vinagre puede ser un aliño perfecto para una ensalada de pollo.  ¡Podéis usarlo donde se os ocurra!





Truco importante: cuando recojáis la salsa, si el pollo se os ha chamuscado un poco durante la cocción y quedan restos de asado adheridos al fondo de la bandeja o de la olla, no los raspéis para recuperarlos y añadirlos a la salsa, ya que el resultado final de la salsa será bastante amargo.


¡Contadme donde se os ocurre poner está rica salsa!


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viernes, 4 de diciembre de 2015

SPAGHETTI DE CALABACÍN CON PUERROS Y GAMBAS.



Hace tiempo que tenía pendiente  hacer esta receta que había visto en varios blogs y publicaciones de Internet, pero pensaba: - ¿¿¿espaguetis de calabacín??? si claro, y ¡qué más!


Pero con esto que MasterChef ha puesto de moda los trampantojos (engañar al ojo) culinarios, me dispuse a probarlos y oye, qué éxito, me gustan mucho y los estoy haciendo bastante a menudo con combinaciones de todo tipo.


Aquí os presento quizás una de las más sofisticadas, veamos el paso a paso.


INGREDIENTES:

  • Dos calabacines.
  • Un puerro hermoso.
  • Una cebolla.
  • Un par de dientes de ajo.
  • Un tomate.
  • Langostinos o gambas.




Haremos un sofrito con la cebolla, los puerros, el tomate y el ajo, para ello rallamos todos las verduras, a excepción del puerro que lo cortaremos en rebanadas.






Salpimentamos y cocinamos a fuego lento para que no se nos queme, si veis que se os pega, vais añadiendo unas gotitas de agua mientras se cocina; yo por comodidad y resultado uso una freidora sin aceite (Cecofry), aquí veis el resultado:



Y ahora, el QUID de la cuestión, preparar el calabacín, la verdad es que es mucho más sencillo de lo que parece.


Primero lo pelamos para quitarle la piel y que el resultado sea mucho más parecido a los espagueti de verdad, se puede hacer con un cuchillo pero es mucho más cómodo con un pelador.


Y ahora, la estrella invitada, UN PELADOR EN JULIANA en la tienda los habían mucho más sofisticados, pero como no estaba segura si me iba a gusta el plato, por 1,50€ me llevé este a mi casa y doy fe que funciona rápido y bien, de momento no lo cambio.

Nota: Cuando hagáis los calabacines, no hay que llegar al corazón del mismo, la parte que tiene las semillas no es apta para hacer las tiras.



Fijaos en el resultado, es espectacular:



Hacemos a la plancha las gambas peladas, también cocinamos algunas sin pelar que reservaremos para adornar el plato.

Como veis yo uso un Wok porque ya sabéis que me pierden los gadgets de cocina, pero perfectamente podéis usar una sartén.




Salteamos las tiras de calabacín, unos minutos serán suficientes ya que tienen que quedar "al dente".


Nota: Un muy buen consejo de Maria Martinez es no poner sal a las tiras de calabacín hasta que están en el plato, si añadimos sal estando estas en la sartén, estás se ablandan y empiezan a soltar agua arruinando la textura del plato.


Una vez salteados los calabacines, solo nos queda montar el plato:

Hacemos una cama con los calabacines y los salpimentamos, añadimos el sofrito de puerros y las gambas peladas, por último adornamos con las gambas enteras.




Como los tiempos de cocción son cortos (a excepción del sofrito del principio) el plato se cocina en un santiamén, el truco está en hacer TODOS los pasos mientras el sofrito está cocinándose.


Espero que la hagáis, vale la pena :-)




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viernes, 13 de noviembre de 2015

SALSA DE TOMATE CASERA (PASO A PASO Y ENVASADO AL VACÍO).

La salsa de tomate le añade alegría y una nota de color a cualquier plato, el problema es que la que encontramos ya envasada, suele tener azúcar, aceite o ambos.



Un pollo a la plancha o unas salchichas, se convierten en un plato mucho más rico si añadimos salsa de tomate, para la boloñesa o la pizza es un ingrediente imprescindible y si se la añadimos a un bocadillo de atún, el resultado es espectacular.


Es fácil de hacer pero seamos realistas, no se hace en un momento,así que lo ideal es hacer mucha cantidad para olvidarnos de volver a hacerla durante una buena temporada.

Vemos el paso a paso:

Lo primero es escoger bien los tomates, maduros y brillantes, déjate aconsejar por tu frutero. Yo uso tres kilos.

Necesitaremos también, dos cebollas, tres dientes de ajo, un pimiento rojo, aceite de oliva, sal, sacarina y maizena.





 Ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva en una cazuela y sofreímos el ajo y la cebolla (No te preocupes por usar aceite en esta receta; puesto que hacemos salsa para muchos muchos días, la cantidad de aceite que consumiremos es inapreciable)





 Una vez hecho el sofrito, añadimos los tomates troceados y el pimiento.





Añadimos sal y un chorrito de sacarina para quitarle la acidez al tomate.





Para facilitar el proceso de cocción yo le paso una batidora, es mucho más rápido hacerlo así que rallar el tomate, además que ensuciamos menos.




Una vez triturado nos queda tal que así




Y ahora si, fuego lento durante 45-50 minutos, mucho mejor si lo dejamos tapado, se concentran más los sabores y no salpica, si lo haces sin tapar corres el riesgo de que tu cocina se quede estilo matanza de Texas y no queremos eso.


Como a mi me gusta con una textura muy fina, una vez cocinado, vuelvo a triturar y lo cuelo (si a ti te gusta con textura puedes saltarte este paso y dar por finalizada la salsa).




La textura resultante es demasiado liquida para mi gusto, así que la espeso añadiendo 1 cucharada de maizena que previamente he disuelto en un vaso de agua fría, ya que si la pones directamente en las salsa caliente te hará grumos (recuerda que podemos tomar una cucharada de maizena al día y que esta salsa es para muchos, muchos días, así que yo ni la contaría como tolerado)





Y llévala a ebullición para que espese.




Ya está lista, ahora vamos a conservarla para que nos dure mucho tiempo.



ENVASADO AL VACÍO

Esterilizamos unos botes de cristal hirviéndolos durante 10 minutos (las tapas también). Lo ideal es que uses botes de diferentes tamaños, así podrás  escoger la ración que quieras comer ese día.




Con la salsa aún caliente rellenamos al máximo los botes de cristal.




Y los dejamos boca abajo durante 24 horas.



Listo para guardar, estarán intactos durante semanas e incluso meses, yo los guardo en la nevera porque tengo espacio, pero también puedes guardarlos en la despensa.

Eso si, una vez abierto el bote, si lo debes guardar lo en la nevera y consumirlo en un máximo de 3 ó 4 días.


Recuerda, si estás haciendo la dieta Dukan, puedes consumir esta salsa diariamente: los días de P.V a voluntad y los días de P.P como condimento, tomando máximo una cucharada sopera al día.



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