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miércoles, 22 de marzo de 2017

SALSA DE PIMIENTOS ESCALIVADOS



Porque no todo va a ser salsa de tomate, aquí os presento una sencilla pero exquisita salsa de pimientos escalivados.

Para los que no estáis familiarizados con la palabra escalivar (manera típica de cocinar las verduras en la cuenca mediterránea) significa asar al rescoldo del fuego, si no tenemos chimenea o brasas, pues asamos a la parrilla o en el horno a fuego bastante bajo para que las verduras vayan soltando su azúcar y se caramelicen.



El sabor suave y dulce de esta salsa de pimientos combina de maravilla con carnes y pescados e incluso verduras. Tanto podéis usarla en caliente para acompañar un merluza o darle un toque especial a una simple pechuga de pollo, como en frío para aliñar una ensalada, dippear unas barritas de hortalizas o de guarnición.

La preparación no tiene secretos, se asan en el horno a fuego lento unos pimientos y unas cebollas troceadas junto con un chorrito de aceite de oliva (pensad que la receta dura varios días) y un poco de sal.

Yo he usado mi freidora sin aceite Cecofry, la he programado en intervalos de 20 minutos para vigilar que no se me quemaran las verduras y en unos 50 minutos las verduras estaban perfectamente escalivadas: dulces y tiernas.




Trituramos la salsa hasta obtener la textura deseada (a mi me gusta muy fina) si queremos realzar la salsa podemos añadir un chorrito de vinagre, ojo, no demasiado, lo suficiente para levantar su sabor.




Y ya la tenemos lista para degustar:  fría o caliente, de guarnición, para guisar, como topping de una ensalada o para una picoteo entretenido mojando palitos de zanahoria o surimi en ella, ah! si la untáis en una tostada y le ponéis atún por encima, está de pecado mortal.







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miércoles, 19 de octubre de 2016

ALBÓNDIGAS EXPRESS




¿Sabes esos días en que no tienes ganas de cocinar pero no te apetece una ensalada?

Coges carne picada de ternera y haces pequeñas bolitas (no ponemos huevo ni nada, recuerda que no tenemos ganas de cocinar).



Las pones en una placa de horno -yo en mi cecofry- y añades un bote de tomate casero (receta salsa de tomate casera aquí) (receta de salsa de tomate mediterránea aquí) o una lata de tomate triturado al natural comprada en el súper (mira que no lleve azúcar en su composición).



Y ala, que se cocine, cuando esté hecho lo emplatas y si quieres, dices que llevas horas en la cocina ;-)



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sábado, 9 de julio de 2016

TRUCO: CÓMO OSCURECER UNA SALSA





Os quiero enseñar un truco que he usado desde siempre para oscurecer las salsas, caldos o jugos.


Una salsa oscura suele ser mucho más apetitosa a la vista ya que recuerda a un concentrado de carne de esos que llevan horas y horas reduciendo a fuego lento.


Por otro lado, si trituramos o pasamos por el chino una salsa que tenga mucha cebolla o zanahoria,  el resultado suele ser de un color parduzco o anaranjado más semejante a la papilla de un bebé que a un plato de restaurante.


El truco es facilísimo, simplemente hay que añadir café soluble hasta que obtengamos el color deseado, no os preocupéis por el sabor, no se nota, si acaso potencia el sabor de la salsa pero en absoluto sabe a café.


Yo pongo café descafeinado porque así puede tomar la salsa cualquier miembro de la familia.


Para mostraros el truco, he usado un jugo sencillo y suave de huesos de pollo, cebolla y verduras que he dejado reducir, he colado y he oscurecido. 




¿A que oscurito resulta mucho más apetecible?





miércoles, 8 de junio de 2016

SALSA DE POLLO - CONCENTRADO DE POLLO - EXTRACTO



Si os acordáis el otro día hice un delicioso pollo asado (podéis ver la receta aquí), y aunque os dije que ni se os ocurriera probar la salsa tan rica y tan deliciosa que queda en la bandeja tras asar el pollo ya que está repleta de grasas, también os dije que no la tirarais, ya que si la desgrasamos puede ser totalmente apta para la dieta.

Es proceso es muy fácil, solo se trata de recoger en un tupper el liquido resultante del asado de pollo.




Como todos sabemos, el aceite flota en el agua debido a que tiene menos densidad que esta, así que gracias a esta reacción molecular, las grasas del asado se concentrarán en la superficie del recipiente.


Tapamos el recipiente y lo dejamos en la nevera toda la noche.





Al día siguiente, simplemente tendremos que retirar la capa de grasa que habrá solidificado y ya tendremos un delicioso concentrado de pollo, con todo el sabor de un rico asado pero sin grasa.






Este concentrado podemos utilizarlo para salsear una triste pechuga a la plancha y levantar su sabor de inmediato, para realzar una salsa o para animar un consomé, incluso mezclado con vinagre puede ser un aliño perfecto para una ensalada de pollo.  ¡Podéis usarlo donde se os ocurra!





Truco importante: cuando recojáis la salsa, si el pollo se os ha chamuscado un poco durante la cocción y quedan restos de asado adheridos al fondo de la bandeja o de la olla, no los raspéis para recuperarlos y añadirlos a la salsa, ya que el resultado final de la salsa será bastante amargo.


¡Contadme donde se os ocurre poner está rica salsa!


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viernes, 27 de mayo de 2016

SALSA DE TOMATE MEDITERRANEA



Os presento una salsa de tomate fácil y rápida y de un intenso sabor. 

Para darle el toque mediterráneo incorporaremos bastante orégano a la receta; el orégano aporta un toque inconfundible y mucha personalidad a los platos y aunque se usa y cultiva en casi todo el mundo destaca en la cocina mediterránea de donde es originario.

Una anécdota: en la mitología se dice que Afrodita -diosa del amor-  fue quien planto el primer orégano y quien le dio la fragancia que actualmente posee... Afrodita, amor, sensualidad, ahí lo dejo.

Ingredientes:

  • 1 kilo de  tomate triturado.
  • 2 cebollas.
  • 3 dientes de ajo.
  • 1 punta de pimentón (yo agridulce y como no, de la Vera)
  • Orégano seco.




Es tan fácil como poner todos los ingredientes en una olla y cocinarlos durante mínimo 30 minutos a fuego lento, muy lento.





Yo uso mi olla eléctrica GME donde programo: Menú Fuego Lento, 90 grados de temperatura, 30 minutos de tiempo. 


Una vez cocinada, la trituramos en nuestro robot de cocina, rectificamos de sal y añadimos un chorrito de sacarina líquida para controlar su acidez.





La envasamos, la guardamos en la nevera y ya la tenemos lista para consumir. 

Esta salsa de tomate tiene un sabor bastante fuerte debido principalmente al pimentón y al orégano, además como queda bastante espesa, resulta ideal como salsa de tomate para pizzas e incluso para dippear con crudités. 

Como recomendación final, usadla con moderación para que no enmascare el sabor de los platos, a menos claro, que justo sea ese el efecto que queráis conseguir.

Hasta la próxima!



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viernes, 13 de noviembre de 2015

SALSA DE TOMATE CASERA (PASO A PASO Y ENVASADO AL VACÍO).

La salsa de tomate le añade alegría y una nota de color a cualquier plato, el problema es que la que encontramos ya envasada, suele tener azúcar, aceite o ambos.



Un pollo a la plancha o unas salchichas, se convierten en un plato mucho más rico si añadimos salsa de tomate, para la boloñesa o la pizza es un ingrediente imprescindible y si se la añadimos a un bocadillo de atún, el resultado es espectacular.


Es fácil de hacer pero seamos realistas, no se hace en un momento,así que lo ideal es hacer mucha cantidad para olvidarnos de volver a hacerla durante una buena temporada.

Vemos el paso a paso:

Lo primero es escoger bien los tomates, maduros y brillantes, déjate aconsejar por tu frutero. Yo uso tres kilos.

Necesitaremos también, dos cebollas, tres dientes de ajo, un pimiento rojo, aceite de oliva, sal, sacarina y maizena.





 Ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva en una cazuela y sofreímos el ajo y la cebolla (No te preocupes por usar aceite en esta receta; puesto que hacemos salsa para muchos muchos días, la cantidad de aceite que consumiremos es inapreciable)





 Una vez hecho el sofrito, añadimos los tomates troceados y el pimiento.





Añadimos sal y un chorrito de sacarina para quitarle la acidez al tomate.





Para facilitar el proceso de cocción yo le paso una batidora, es mucho más rápido hacerlo así que rallar el tomate, además que ensuciamos menos.




Una vez triturado nos queda tal que así




Y ahora si, fuego lento durante 45-50 minutos, mucho mejor si lo dejamos tapado, se concentran más los sabores y no salpica, si lo haces sin tapar corres el riesgo de que tu cocina se quede estilo matanza de Texas y no queremos eso.


Como a mi me gusta con una textura muy fina, una vez cocinado, vuelvo a triturar y lo cuelo (si a ti te gusta con textura puedes saltarte este paso y dar por finalizada la salsa).




La textura resultante es demasiado liquida para mi gusto, así que la espeso añadiendo 1 cucharada de maizena que previamente he disuelto en un vaso de agua fría, ya que si la pones directamente en las salsa caliente te hará grumos (recuerda que podemos tomar una cucharada de maizena al día y que esta salsa es para muchos, muchos días, así que yo ni la contaría como tolerado)





Y llévala a ebullición para que espese.




Ya está lista, ahora vamos a conservarla para que nos dure mucho tiempo.



ENVASADO AL VACÍO

Esterilizamos unos botes de cristal hirviéndolos durante 10 minutos (las tapas también). Lo ideal es que uses botes de diferentes tamaños, así podrás  escoger la ración que quieras comer ese día.




Con la salsa aún caliente rellenamos al máximo los botes de cristal.




Y los dejamos boca abajo durante 24 horas.



Listo para guardar, estarán intactos durante semanas e incluso meses, yo los guardo en la nevera porque tengo espacio, pero también puedes guardarlos en la despensa.

Eso si, una vez abierto el bote, si lo debes guardar lo en la nevera y consumirlo en un máximo de 3 ó 4 días.


Recuerda, si estás haciendo la dieta Dukan, puedes consumir esta salsa diariamente: los días de P.V a voluntad y los días de P.P como condimento, tomando máximo una cucharada sopera al día.



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